Libro: El caballero de la armadura oxidada
Autor: Robert fisher
El Caballero, completamente solo, entró en el castillo. Estaba oscuro y no se oía nada. Entonces un hombre se acercó al Caballero, este se sorprendió ya que este hombre era el rey al que el caballero debía lealtad. El rey le confesó que solía recorrer el camino de la verdad a menudo para encontrarse a sí mismo. Claro que le parecía más sencillo decirles a sus súbditos que partía a las cruzadas, porque había altas probabilidades de que no le entendieran.
El rey aclaró al caballero que tenía que pasar las puertas del castillo solo, porque solo él podía encontrase a sí mismo. El Caballero se quedó solo y comenzó a pensar y recordar cosas de su vida al final comprendió que tenía miedo de estar solo. Esto le hizo pasar a una segunda habitación más pequeña y comprendió el dolor que sentía su mujer y lloró por ella. Esto le abría la puerta a una tercera habitación donde encontró a su yo interior, su yo verdadero. Luego de tanta emoción, se quedó dormido.
Al despertar estaba ya fuera del castillo y a su lado estaban la paloma Rebeca y la ardilla. Se dio cuenta que la parte arriba de su armadura había desaparecido. Feliz, siguió con su camino hasta llegar al Castillo del Conocimiento.
Fue emocionante saber que pudo encontrar su yo interior y poder entender como se sentía su mujer al saber que él no se pudo quitar la armadura, y me pareció triste por que él se sentía solo sabiendo que la mujer estaba llorando por él, y el hijo sin su papa al lado es duro, pero lo bueno es que al salir del castillo había perdido su parte superior de la armadura, osea que si era verdad lo que le dijo Merlín y eso lo hizo sentir feliz al saber que podía encontrar una forma de quitarse la armadura al fin.
